El Tri lidera el Grupo A con 9 puntos y cero goles en contra

El Tri, bajo la dirección de Rafa Márquez, arrancó el Mundial 2026 con tres victorias, 9 puntos y una defensa imbatible, consolidándose como favorito del Grupo A. La estrategia de la Federación Mexicana, iniciada en 2024, apuesta por una generación de jugadores prometedores que ya demuestran su valía en el escenario mundial.

¿Cómo surgió el plan de Márquez?

Después de la salida de Javier Aguirre, la Federación nombró a Márquez como entrenador principal y al ex‑jugador Káiser de Zamora como asistente técnico. El dúo reforzó la solidez defensiva, logrando cuatro partidos consecutivos sin recibir gol, incluido el duelo contra Inglaterra, donde pese a dos goles en contra, la actuación mostró la resiliencia del conjunto.

¿Qué jugadores destacan en la nueva generación?

Entre los jóvenes, Gilberto Mora, de 17 años, se convirtió en la sensación del torneo, participando en cuatro de los cinco partidos y marcando la diferencia contra Inglaterra. Erik Lira, mediocampista defensivo, habló de la “semilla” plantada y de la ambición de competir contra cualquier rival. Mateo Chávez debutó con gol frente a Chequia, listo para suceder a Jesús Gallardo en la banda.

¿Qué retos enfrenta el Tri en la fase final?

A pesar del buen comienzo, el último resultado registrado fue una derrota 1‑2 ante Paraguay el 19 de noviembre de 2025, recordando que la consistencia sigue siendo clave. El equipo cuenta con J. Quiñones como máximo goleador de la fase, con cuatro tantos en cinco apariciones, y mantiene una ventaja de 5 puntos sobre Sudáfrica en la tabla.

¿Cuál es la visión a largo plazo?

Márquez asegura que la base heredada está llena de ímpetu y que la continuidad de jugadores como Raúl Jiménez es incierta por su edad. Sin embargo, la confianza en la dupla defensiva de César Montes y Johan Vásquez, junto al portero Raúl Rangel, brinda estabilidad. El objetivo es transformar la buena racha actual en un legado que supere la memoria del Mundial de 1986.

El Tri avanza con la convicción de que el futuro del fútbol mexicano está en marcha, y cada partido refuerza la idea de que algo grande está por llegar.