El 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7.4 en Colombia y sismos recientes en Japón y Venezuela han generado preguntas sobre la seguridad de México. Los expertos destacan que el Cinturón de Fuego, una zona de 40 mil kilómetros con 90% de los terremotos globales, no sigue un patrón predecible. México, parte de esta región, enfrenta riesgos por la interacción de placas tectónicas como Norteamérica, Cocos, Rivera, Pacífico y Caribe. La UNAM explica que la subducción de la placa de Cocos bajo la de Norteamérica genera actividad sísmica en Guerrero y Oaxaca. En Michoacán, Colima y Jalisco intervienen placas como Cocos, Rivera y Norteamérica. Chiapas se ubica cerca de otra zona de subducción, mientras que Baja California tiene fallas vinculadas a placas del Pacífico y Norteamérica. La Ciudad de México puede sentir terremotos lejanos debido a la amplificación del suelo. Los científicos estudian fallas y antecedentes sísmicos, pero no pueden predecir fechas, lugares o magnitudes exactas. México, al estar en el Cinturón de Fuego, debe priorizar la prevención ante el riesgo sísmico constante.
Opinión
¿México enfrenta riesgo sísmico? Expertos explican el Cinturón de Fuego
México forma parte del Cinturón de Fuego, una zona de alta actividad sísmica. Expertos explican que los recientes sismos en Japón, Colombia y Venezuela no garantizan un terremoto en México, pero la nación sí enfrenta riesgos por su ubicación tectónica. La UNAM destaca la interacción de placas como Norteamérica y Cocos, que generan actividad sísmica en estados como Guerrero y Oaxaca. La Ciudad de México también puede sentir terremotos lejanos debido a su suelo.
