México se ha consolidado como el mandamás en la región de torneos juveniles. La Selección Mexicana espera trasladar esos éxitos a la mayor. La Selección Mexicana Sub-20 tocó la gloria anoche. El conjunto dirigido por Álex Diego se coronó en el Campeonato Concacaf de la categoría con una contundente victoria ante Estados Unidos. El ‘Tri’ fue totalmente dominante durante la competencia: seis victorias, 17 goles a favor y solo uno en contra son un reflejo del poderío que el conjunto nacional demostró en la justa. No obstante, esto no es un caso aislado; históricamente México ha sido el mandamás en Concacaf. Con la victoria de anoche, México suma su decimoquinto título de este torneo, el segundo consecutivo en los últimos años. Con esta nueva copa, el país aumenta su ventaja como el máximo ganador del torneo; su más cercano perseguidor son los mismos estadounidenses, que cuentan con tres títulos en su palmarés. Sin embargo, no todo había sido color de rosa en esta época. El ‘Tri’ había sufrido una sequía que duró casi una década: tras ganar el certamen en 2015, México estuvo nueve años sin poder alzar el trofeo, una racha negativa que finalmente ha quedado atrás para consolidar una nueva dinastía en la región. Este dominio no se limita únicamente a la categoría Sub-20. A nivel Sub-17, la historia se repite con más contundencia: la Selección Mexicana es también el máximo ganador histórico del Premundial de la Concacaf en dicha categoría, acumulando diez campeonatos. El último fue en el 2023. No obstante, es importante recalcar que este certamen ha tomado un giro drástico. Desde 2025, se cambió el formato de clasificación para el Mundial Sub-17; ya no se organizará un torneo propio, sino solamente una fase de ocho grupos donde 40 selecciones buscan su pase, el cual solo es otorgado a los mejores equipos de cada división. Si se suman ambas cuentas, el balompié azteca presume un palmarés inalcanzable de 24 títulos regionales juveniles, dejando muy por detrás a sus más cercanos perseguidores como Estados Unidos y Costa Rica, y reafirmándose como la auténtica potencia formativa de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Los intentos por trasladar este aplastante dominio regional al escenario internacional ha sido uno de los principales acertijos en la historia del combinado nacional. Afortunadamente, a lo largo de los años, México ha convertido estas clasificaciones en actuaciones sumamente relevantes dentro de los Mundiales juveniles: destaca el histórico subcampeonato del mundo en la categoría Sub-20 conseguido en Colombia 2011, además de los inolvidables campeonatos mundiales de la categoría Sub-17 conquistados en Perú 2005 y México 2011.
Selección nacional
México consolida su dominio en Concacaf con un récord impresionante
México se alza como el máximo ganador en Concacaf con un récord de 24 títulos regionales juveniles, superando a Estados Unidos y Costa Rica.
