Rafa Márquez afronta su primera gran prueba como seleccionador de México tras un inicio irregular marcado por dos derrotas consecutivas. El exdefensa, nombrado el 10 de septiembre, busca enderezar el rumbo del Tri en el próximo partido ante Jamaica, programado para el 9 de noviembre.
Márquez heredó el cargo tras su etapa como asistente de Javier Aguirre, un proceso que le da confianza. "No parto de cero. Haber trabajado con Javier de principio a fin me da una gran seguridad para continuar este proceso", explicó el técnico en su presentación. "Ya conozco bien a los jugadores y el entorno, y he sido apoyado por un grupo de personas experimentadas que han operado en los niveles más altos".
Sin embargo, los resultados iniciales no han acompañado. Su debut terminó en empate 1-1 ante Colombia el pasado 27 de septiembre, resultado que se repitió tres días después frente a Perú. La situación se complicó en octubre con una contundente derrota por 3-0 ante Estados Unidos en Arizona y, este martes, con una nueva caída por 2-0 ante Chile. Esta última derrota, con goles de M. Gutiérrez y V. Pizarro, confirma una racha de cuatro partidos sin victoria (LLDD).
Contexto y próximos pasos
La secuencia de resultados ha generado un debate público sobre el acierto de su designación, aunque Márquez cuenta con el respaldo institucional y un cuerpo técnico de peso. Andrés Guardado se incorporó como asistente por primera vez, mientras que Juan Manuel Lillo, Vidal Paloma y Xabier Mancisidor regresaron a sus roles. El seleccionador posee la licencia UEFA Pro y experiencia previa dirigiendo al Barcelona B.
El exjugador, conocido como 'El Káiser' y capitán histórico de la selección con más de 130 partidos, debe ahora encontrar soluciones rápidas. La ofensiva mexicana necesita más puntería, siendo Julián Quiñones el máximo goleador de la temporada con cuatro tantos en cinco apariciones. El equipo viajará a Jamaica para el siguiente compromiso oficial, un partaje clave para cortar la mala racha y recuperar la confianza de cara al futuro.
Márquez, que fue investigado y posteriormente exonerado por autoridades estadounidenses en 2017, centra toda su atención en el terreno deportivo. Su liderazgo, descrito por leyendas como Jared Borgetti, será fundamental. "No era el tipo de jugador que gritaba más o buscaba más peleas.", dijo el exdelantero. El reto inmediato es traducir esa inspiración en resultados en el campo, comenzando en Kingston.
More detail at espn.com
